dissabte, 16 de setembre del 2006

A MAURICIO...

Recuerdo, Mauricio, cuando por aquel verano de 1994, meses después de haberse proclamado campeón de segunda división, y haber logrado el ascenso de la mano de José Antonio Camacho, el conjunto periquito volvía a estar entre los grandes del fútbol nacional, de donde nunca debió haberse ido, y el entonces vicepresidente, el malogrado Fernando Lara (QEPD), quiso hacer un equipo ilusionante, que nos hiciera olvidar penurias y sufrimientos pasados, y empezaron junto con De Felipe, y Camacho a configurar una base, en cuya defensa se hacía imprescindible un líder, y ese líder, llegó de la mano de otro carismático argentino, Griffa.

Recuerdo, Mauricio, como aquel chico de 22 años, desconocido acá, pero sobradamente preparado pues ya habías disputado muchos más partidos en primera división de tu país, que jugadores de nuestra plantilla a los 25, aterrizaba en el Prat, y se convertiría pronto en una de los mejores fichajes que he visto yo, en nuestro club.

Bien es cierto, que no pocos pensábamos que sería otro de los muchos argentinos que a este club han llegado, dando mejor o peor resultado, por que jamás imaginamos que estaríamos delante de uno de los mejores centrales de nuestra historia, comparable a los Argiles, Parra…Tu record como el extranjero que más partido ha jugado (aunque con cierta pena para mí, por que le quitaste el record a uno de los dos que para mí han sido mis ídolos como jugadores pericos nacidos más allá de nuestras fronteras – N’Kono, el otro es John Lauridsen, maltratado y denostado por Clemente en aquella final que nadie quiere recordar-), merecido, y a muy pocos partidos del perico que más ha vestido nuestra camiseta, Antonio Argilés, te avala de por sí, como uno de aquellos jugadores que marcaron una época en el equipo blanquiazul.

Bien es cierto, que has vivido momentos buenos y también malos, has visto como se desmoronaban nuestras ilusiones al no conseguir la clasificación para la UEFA, por un gol en un maldito partido último, aunqeu alaño siguiente se lograra brillantemente, como se desmoronaban nuestras ilusiones al sonar de una demolición, como otra vez por un resultado mal combinado a nuestros intereses nos volvíamos a quedar fuera de la clasificación europea en la última jornada, pero has gozado de la gloria inmensa como pocos jugadores en éste club y en otros tantos clubes modestos de poder levantar una Copa del Rey, que jugadores míticos en nuestro club, como, Domingo, Vicente, Carmelo, N´Kono, Argilés, Parra, Arcas, Marcet, Artigas, José María, Glaría, Solsona, Molinos, Verdugo, Marañón, Caszely, Canito,Lauridsen, Francisco y un largo etcétera como pericos no han tenido la gran satisfacción que tu has alcanzado.

Bien es cierto, que tu despedida, -la primera- por los siempre motivos económicos, la economía que como la sequía en éstas tierras es pertinaz, nos dejó huérfanos de ese saber hacer, de ese mando, propio de los auténticamente forjados en mil batallas, capaces de imponer su ley en el área, con fuerza, (dureza si es necesario, pero sin violencia ni malos modos). La vuelta, después de tu etapa francesa, en aquellos momentos tan dramáticos para nosotros, en el que muchos dejamos de confiar en aquel equipo que día a día, se hundía en la ciénaga más profunda de la clasificación, nos trajo dos cosas que no he olvidado ni olvidare nunca: primero, la satisfacción de ver a una persona agradecida a la Entidad, que no se ve mucho por estos parajes de mercantilismo, y ausencia total de sentimentalismo…alguien que renunciaba a seguir jugando( o no jugando), pero con una buena situación económica allá, para venir a jugársela en un equipo que parecía cualquier cosa menos eso… y segundo por que con tu llegada y la de otros que reforzaron el paupérrimo potencial de aquel equipo se consiguió el milagro (de los que seguía sin creer, hasta que Coro nos quiso demostrar lo contrario) ,de la salvacion.

Bien es cierto, que aunque no participaste directamente, por el azote de las lesiones y la inestabilidad e irregularidad de la que se hacía patente ya no solo en el campo si no también en las alineaciones la pasada temporada, en la Copa del Rey en el Bernabeu, que brillantemente ganó nuestro club, (el tuyo), si que como integrante de aquel equipo, mereces similar gloria a los que la fortuna decidió ser integrantes de aquella formación que miramos ahora, con temor y a la vez con esperanza, al ver el desarrollo de los acontecimientos deportivos presentes, en la que esa plantilla, en su mayoría depositamos nuestros miedos y nuestras ilusiones.

Recuerdo el día en que por sorpresa, en rueda de prensa compareciste, después de haber anunciado tu desvinculación con nuestro club. Como esas lágrimas que se te escaparon, como a todos los que te vimos en la pequeña pantalla, reflejaban una tristeza sentida, un punto y aparte, -aunque no final, por que veo que tienes intención de sustituir las botas por los banquillos, y en este mundo del balón, nunca se sabe lo que puede venir -, una rúbrica puesta desde el corazón a la etapa tuya en nuestra institución.

Recuerdo, -ya por último- al Mauricio Pochetino, al chico que vino de Newells Old Boys, y al Mauricio Pochetino actual, entre los años y las vivencias que separan ambas fechas, nos queda la memoria de un grandioso jugador y una excelente persona… no te olvides nunca de ésta institución... que se queden grabados en tu memoria los mejores momentos, y ten la seguridad que la agradecida afición que siempre te mostró su apoyo en la cancha no te olvidará, y guardará la historia un rincón en ella, como tu trayectoria así mereció.

Josep Maria




S E N T I M E N T P E R I C O . C O M